Para los profanos, el término «dron» engloba todos los tipos de aparatos voladores de última generación, sin una diferencia concreta entre los de ala fija y los cuadricópteros.
En realidad, los drones de ala fija y los cuadricópteros representan dos tecnologías completamente distintas, con características y funcionalidades diferentes.
Conviene conocerlas para entender qué tipo de dron puede resultar más adecuado en relación con el tipo de actividad que se vaya a realizar.
Pensemos en la actividad de un fotógrafo que se sirve de drones de ala fija en Brindisi y que pretende realizar levantamientos fotográficos de calidad. Pues bien, estos solo pueden considerarse tales si se realizan respetando las normas de seguridad y de protección de las personas y de los bienes en tierra.
¿Ala fija o cuadricóptero? Algunas premisas necesarias
Al evaluar las tecnologías en las que se basan el dron de ala fija y el cuadricóptero, es necesario tener claro de antemano cuál es el objetivo que se quiere alcanzar, para poder elegir el vector más adecuado para transportar el sensor encargado de captar las imágenes.
En cuanto a las operaciones de fotogrametría, hay que ser especialmente cautelosos en la elección de un SAPR o de un sensor apropiado.
Es importante saber, a la hora de comparar las dos tecnologías, que el dron de ala fija con una sola carga de batería puede volar más lejos y más rápido que hace unos años. Además, este tipo de dispositivos, como el UAV Birdie, son completos de por sí, cuentan con software, operan de forma precisa y puntual, son intuitivos y fáciles de utilizar y no requieren habilidades particulares.
Se trata de características que no conviene pasar por alto, dado que tienen un enorme impacto en la capacidad de recopilar datos de forma rápida y eficiente, con todas las consecuencias que ello conlleva en términos de calidad en la realización del servicio fotográfico que se pretende llevar a cabo.
Según estudios recientes, los operadores se muestran más inclinados y predispuestos a utilizar los drones de ala fija que los más populares cuadricópteros profesionales.
En particular, parece que los elementos determinantes son los siguientes:
- Velocidad;
- Coste;
- Mejor funcionalidad de mapeo remoto;
- Mejor funcionalidad de mapeo lineal.
Los estudios se realizaron varias veces utilizando cámaras diferentes, con el fin de asegurarse de que las ventajas atribuidas no se debieran al tipo de cámara utilizada, sino exclusivamente a la plataforma del dron de ala fija.
Ala fija: cómo cambia la forma de realizar levantamientos
Es bien sabido que los drones de ala fija han cambiado la forma de realizar levantamientos fotográficos.
Pero observando las características de la joya de última generación de pilotaje remoto producida por FlyTech, fantástica para realizar levantamientos de fotogrametría, se comprende bien el nivel alcanzado.
Hablamos del UAV Birdie, el dispositivo que hoy en día es capaz de aprovechar las características aerodinámicas más naturales de los drones de ala fija.
Lo mejor de la gama para afrontar misiones de vuelo de largo alcance y superar de forma significativa el límite de tiempo de vuelo típico de estos productos de última generación.
El cuadricóptero sigue siendo, no obstante, una solución que no hay que descartar para quienes buscan una curva de aprendizaje rápida, levantamientos de pequeño tamaño o una inversión que, para algunos, resulta mejor y más duradera.
Basta, a modo de ejemplo, pensar en el DJI Phantom 4 RTK, el cuadricóptero que se apoya en un sensor CMOS de nada menos que 20 megapíxeles en formato de 1".
En conclusión, queda un dato firme: con una planificación correcta y un mínimo de configuración es posible obtener imágenes perfectas también con los dispositivos de ala fija, considerados hasta hace poco de segunda elección. Y esto en todos los sectores, ya sea vigilancia, construcción, control del territorio, agricultura u otros.