De la selva tropical a los bosques italianos,
los drones salvan el medio ambiente
Corría el año 2011 y los dos científicos Lian Pin Koh, ecólogo estadounidense, y Serge Wich, biólogo neerlandés, se reunieron para debatir cómo era posible proteger a las especies animales alejadas de las áreas protegidas del mundo económicamente desarrollado, en aquellos países en los que los problemas sociopolíticos no permiten invertir recursos en la protección de la fauna y del ecosistema.
Además del amor por el medio ambiente y una vida de estudios dedicados a él, los dos jóvenes investigadores tenían en común otra cosa: la afición y el interés por los drones y las aeronaves pilotadas por control remoto. Gracias a estas pasiones y a estas herramientas sencillas e innovadoras, crearon y pusieron en práctica un proyecto, financiado y promovido por la National Geographic Society, destinado a cartografiar las áreas en las que los orangutanes de la remota selva tropical de la región de Sumatra viven y se alimentan. Tras este mapeo detallado, las ONG locales podrán presentar peticiones con fundamento científico para trazar una red line más allá de la cual ya no sea posible arrancar las palmeras para producir aceite de palma, utilizado en la cocina asiática pero también en todos los productos de cosmética occidentales. De este modo será posible salvar de la extinción a miles de ejemplares y no serán los únicos; los dos científicos han creado, de hecho, una ONG llamada Conservation Drones, que recoge otras ideas y proyectos de protección mediante los UAV.
Protección de los hielos polares
El lento crecimiento de la vegetación en las zonas árticas, el deshielo de los glaciares y el desprendimiento de los casquetes son fenómenos que en los últimos años se controlan y monitorizan con la ayuda de drones. Esto ha permitido a los investigadores no solo tener una presencia menos invasiva en zonas tan inaccesibles como extremadamente delicadas, sino también reducir los costes de las misiones y aplicar medidas de protección más rápidas, específicas y eficaces.
También Italia está a la vanguardia en la lucha contra los incendios y las ecomafias
El Corpo Forestale Italiano ha descubierto recientemente las infinitas posibilidades de los drones para detectar, mediante las cámaras instaladas a bordo, residuos y vertidos, la mayoría de las veces invisibles a los controles habituales realizados en tierra. La posibilidad de detectar, incluso de noche, la presencia y el tipo de residuos, de georreferenciar el territorio y de monitorizar en 3D las matrices de aire, agua y suelo ha llevado al cuerpo forestal a dotarse de UAV oficiales y a promover cursos para su pilotaje. Esta decisión supondrá un punto de inflexión en la lucha contra los incendios provocados, por mano descuidada o por mano criminal, que cada verano afectan a nuestras zonas boscosas.
Goletta Verde, por su parte, promueve la lucha por la legalidad ambiental mediante aeronaves pilotadas a distancia. Se hablará de ello mañana, miércoles 2 de julio, a las 11:00 h, en la Capitanía del Puerto de Castellammare di Stabia. En esa ocasión se presentará, en efecto, el Dossier Sarno: análisis, cifras y observaciones sobre el delicado ecosistema del río y del golfo. Durante el encuentro, el profesor Massimiliano Lega, responsable de la línea de investigación de ingeniería sanitaria ambiental, presentará los posibles y necesarios desarrollos en la aplicación de la tecnología de drones para la monitorización ambiental y la experiencia de aplicación de estas tecnologías en Campania, una región tan expuesta como sensible y en primera línea en la lucha contra las ecomafias.
Aunque el ojo de los drones nunca será tan potente como el sentido cívico generalizado y la acción de la ciudadanía activa, sigue siendo una herramienta (y qué herramienta) más.
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