Cómo y por qué un dron puede simplificar el trabajo de mapeo
Como ya hemos mencionado en artículos anteriores, los drones se prestan a toda una serie de usos y, por tanto, representan una herramienta transversal para muchísimas profesiones.
Sabemos que la agronomía, la protección civil, el cine e incluso la moda hacen un uso inteligente de esta tecnología, sin duda nueva pero también en rápido desarrollo y cada vez más extendida, gracias también a su intuitividad.
Hoy vemos brevemente cómo también los topógrafos, arquitectos e ingenieros pueden encontrar en las aeronaves pilotadas por control remoto unos colegas fieles, eficientes y útiles en innumerables campos de aplicación.
Levantamientos detallados en poquísimos minutos
A partir de ahora, actualizar cartografías existentes o crear otras nuevas con el método de la fotogrametría será un proceso cada vez más rápido y «limpio». Con los drones es posible, en efecto, teselar las zonas modificadas y realizar controles estructurales utilizando incluso solo cámaras compactas (obteniendo imágenes DSM y DTM de altísima precisión). Todo ello, con la ventaja de poder «estar en el lugar», virtualmente pero con un reflejo real de la situación, en pocos minutos y manteniendo bajo el coste de la intervención. La calidad de la imagen proporcionada es decididamente elevada, con una precisión planialtimétrica de 2 a 7 cm según la altura de vuelo y la calibración de la óptica. Tomando fotos desde el dron en secuencias cercanas, perpendiculares al terreno para obtener las pasadas fotogramétricas, y mediante el uso de software específico, se obtiene una restitución del trazado planimétrico de toda la zona, así como un modelo tridimensional fiel y detallado.
Campos de aplicación: patrimonio civil y cultural
Para entender cómo pueden usar un dron los topógrafos e ingenieros civiles, basta con el ejemplo ocurrido recientemente en Ferrara, donde el Teatro Nuovo de Mirandola fue sobrevolado por un hexacóptero con el fin de obtener un mapeo detallado del edificio dañado por el terremoto de 2012, antes de proceder a su recuperación, planificada en tres años. El dron subió a 50 metros y tomó una foto cada dos segundos. El vuelo no duró más que tres minutos, suficientes para realizar el levantamiento fotogramétrico desde arriba.
Curiosa, pero no tanto (al menos no para los topógrafos), fue la intervención de nuevo mapeo de un cementerio realizada con un dron en la República Checa. Resultados excelentes y precisos en tiempos, por decir poco, «récord».
Desde la protección del medio ambiente
Hemos dado recientemente una idea de cómo también la agricultura, en particular la orientada a lo ecológico y extensivo, puede beneficiarse del uso inteligente de los drones. Los mapas de prescripción hídrica y nutritiva para parcelas agrícolas y las tomas multiespectrales sobre los cultivos no son más que algunos de los posibles (y ya implementados) campos de aplicación. Pero el mundo agrícola suele estar ligado a abusos urbanísticos o fraudes agrícolas, y es también en este ámbito donde los levantamientos pueden ser una ayuda precisa y capaz de reducir los riesgos en las investigaciones y exploraciones.
... a la protección de la legalidad
Gracias a la aplicación de una cámara térmica en la aeronave es posible detectar vertederos ilegales y vertidos de contaminantes en el agua, así como identificar posibles fuentes de contaminantes ocultas en redes de servicios como gasoductos, líneas eléctricas, etc.
Todo esto se habría podido realizar, por ejemplo, para llevar a cabo los análisis en la devastada «tierra de los fuegos», reduciendo cuando fuera posible la intervención de los técnicos en los terrenos fuertemente contaminados y limitando, quizá, algunos casos de leucemia entre los encargados de la toma de muestras y de las investigaciones.
Levantamientos de este tipo ya están en marcha en la Amazonia y en muchas zonas del planeta sometidas a protección ambiental por vínculos internacionales. Pero de esto hablaremos pronto y de manera más profunda.
Mientras tanto,
see life from above.