El interiorismo y el sector inmobiliario (real estate) están entre los sujetos más 'retratados' en la fotografía aérea con fines promocionales.
Aprender buenas técnicas para fotografiar inmuebles puede ser un buen medio para conseguir nuevos clientes entre particulares o agencias inmobiliarias que tienen productos especiales que ofrecer en el mercado, o para sacar el máximo partido a un inmueble que usted mismo quiera alquilar o vender.
También podría interesarle el artículo
Cómo fotografiar una casa de verano para promocionarla online (7 trucos)
Resumamos los motivos por los que es importante aprender a hacer buenas fotos profesionales de los interiores de casas y apartamentos (y también de los espacios circundantes), y en qué pueden ser útiles estas fotos de calidad para quienes trabajan en la venta de inmuebles:
- Las imágenes que, además de ser bonitas, muestren de forma exhaustiva los espacios y la luz, es decir, imágenes reales, ayudan en la compraventa de inmuebles incluso con compradores extranjeros. No son pocos los chinos y los rusos (aún también muchos estadounidenses, pero menos que hace veinte años) que deciden comprar una casa en Italia sin tener la posibilidad de acudir en persona a ver y volver a ver el inmueble varias veces.
- Las fotos hechas con arte y bien estudiadas pueden decir no solo cómo es una casa, sino también cómo se vive en ella. Si en una casa hay elementos característicos de las atmósferas del inmueble, estos no pueden quedar fuera del encuadre ni infrautilizarse: ¿hay una chimenea? Pues bien, aunque sea julio, hay que encenderla al caer la tarde y retratarla en una toma. ¿Se oyen los pajarillos en los árboles fuera de la ventana? Pues bien, es necesario que en las fotos se vislumbren las copas de los árboles, etc.
- Una foto hecha y estudiada con arte por un profesional se distingue de las demás y aporta credibilidad también al vendedor, ya sea una agencia o un particular.
Usar un mástil telescópico puede ayudar tanto a transmitir la realidad de una casa, con sus espacios y su luz reales, como a transmitir sus atmósferas, como ya explicamos también en el artículo 'un mástil telescópico para diferentes tipos de toma'.
Aquí tiene 3 pequeños trucos e ideas para sacar lo mejor de nuestro equipo en tomas que marcan realmente la diferencia:
1 - El primer MUST, en realidad, es un MUST NOT: se desaconseja el uso de un gran angular para los interiores, así como de una Go-pro para hacer un vídeo. Ambas herramientas son utilísimas en muchos contextos, pero absolutamente inadecuadas cuando se trata de fotografiar espacios que deben realzarse en sus formas reales. Tanto el gran angular como la cámara de muchas Go-pro tienden a deformar y a producir un efecto ojo de pez.
Con un mástil telescópico y la videocámara colocada a la altura adecuada, junto a una fuente de luz de intensidad media, se pueden dar indicaciones mucho más claras sobre la proporción y el tamaño reales de los rincones y los espacios.
2 - Alternar dos o tres colores en el mobiliario, con regularidad. Si los muebles son oscuros, debe haber espacios blancos (cojines, centros de mesa, alfombras) cada cierto número de metros. Esto sirve para dar una sensación de espacio y de luz mediante elementos equicromáticos y equidistantes.
3 - Precisamente los espacios se pueden plasmar mejor desde una posición elevada que, sin embargo, no forme parte del mobiliario ni de los propios espacios: para ser más claros, es mejor no colocar la videocámara sobre un armario para hacer una toma panorámica de un dormitorio. Es importante poder regular al máximo la verticalidad del encuadre, y esto solo se puede hacer con un poste telescópico dotado de cabezal oscilante.
4 - Como hemos dicho antes, no es importante solo cómo es una casa, sino también cómo se vive en ella. Además, al describir un inmueble con una foto, la sinceridad es la carta ganadora: mostrar los interiores tanto en los momentos más luminosos como en los más oscuros puede ser una forma de demostrar su absoluta buena fe ante los inversores. Una idea podría ser realizar un vídeo desde la posición elevada mencionada en el punto 2... que retrate todo el día desde una posición fija, en cámara rápida. De este modo, quien vea el vídeo en internet tendrá la sensación de vivir todo el día y sus variaciones de luz en pocos minutos.
La misma idea es viable, aunque con alguna dificultad y mucha más paciencia y constancia, en los exteriores, aprovechando la alternancia de las estaciones: si quiere promocionar y poner en valor una casa de campo en el centro de Italia, quizá rodeada de vegetación, podría hacer una foto a la semana durante un año, siempre desde la misma posición, y crear un pequeño vídeo que muestre también la evolución cíclica de los exteriores.
¡Atrévase y sea original! El mercado inmobiliario es tan competitivo que una serie de buenas fotos o un vídeo creativo pueden marcar realmente la diferencia.
