La tecnología al servicio de los drones para una seguridad absoluta
Los drones conquistan cada vez más el mercado. De todos los tipos y tamaños, desde los microscópicos, útiles exclusivamente para fines recreativos, hasta los más grandes para realizar auténticos trabajos aéreos, los drones forman ya parte cada vez más de nuestra vida.
¿Qué tan seguros son actualmente estos fantásticos aparatos?
Los mayores riesgos en el uso de un dron
No todos los drones son 100 % seguros. Y, sobre todo si se opera en entornos urbanos, la seguridad es fundamental. Un objeto de más de 2 kg que cae desde más de 70 metros de altura puede causar daños muy graves.
Algunas causas de avería que provocan la caída del aparato son:
- Avería de un motor (sobre todo en los modelos con menos de 4 motores)
- Rotura de una hélice
- Presencia de un flight control poco evolucionado, como los NAZA o los APM que montan nuestros Drone Hunter
- Ausencia de paracaídas capaz de salvar el dron de averías no deseadas
Ahora, gracias a la evolución de la técnica, es posible salvar un dron y evitar una avería problemática de forma realmente sencilla y sin gastar una fortuna.
¿Cuáles son las formas de hacer que su dron sea increíblemente seguro?
Hacer que un dron sea completamente seguro sin gastar una fortuna y reducir los factores de riesgo es en realidad perfectamente factible. Estas son algunas reglas para que su dron sea fiable:
- Adoptar drones con al menos 6-8 rotores
- Montar hélices reforzadas con fibra de carbono
- Utilizar paracaídas balísticos avanzados (como los MARS) capaces de evitar que el dron caiga en caso de avería catastrófica
- Adoptar controladores de vuelo (flight control) avanzados como NAZA o APM, capaces de responder a cualquier perturbación e incluso a las anomalías de la máquina
- Comprar un dron diseñado por una empresa especializada y no por 'montadores de fin de semana'.
- Norma de sentido común… no vuele sobre aglomeraciones de personas, la ley de Murphy siempre acecha.
- Realizar siempre el mantenimiento de su dron y anotar cómo y cuánto ha volado.
Adoptando estas sencillas reglas, el riesgo de daño para su dron se reduce prácticamente a cero.
¡Su dron se lo agradecerá y usted vivirá y volará con más tranquilidad!
¿Y usted? ¿Qué hace para que su dron sea cada vez más seguro? ¡Cuéntenoslo!
¡Hasta el próximo vuelo!