Tres motivos por los que, para un periodista, un mástil telescópico puede ser más útil y funcional que un multicóptero.
Hemos descubierto hace poco juntos cómo el mundo de la dronótica se está introduciendo en el mundo del periodismo, acompañándolo en un nuevo cambio de aquí a los próximos diez años.
Como dijimos, lo que más cuenta en la alianza entre tomas/fotografías aéreas y periodismo es el nuevo punto de observación y la nueva perspectiva narrativa, no solo en sentido figurado.
No hace falta entrar en los detalles de las crónicas de los últimos días sobre el desequilibrio hidrogeológico que está golpeando a nuestro país para entender para qué sirve un punto de vista narrativo «elevado»: dar un mayor sentido de las dinámicas en curso y permitir a quien observa hacerse una idea más clara que valorar de forma crítica y personal.
Pero antes de llegar a los multicópteros y a las correspondientes (necesarias) certificaciones para pilotarlos y, sobre todo, para poder trabajar con ellos, es posible descubrir la fotografía y las tomas aéreas a través de un paso preliminar, menos delicado y «más bajo».
Es decir, el poste telescópico.
Estos son los tres casos en los que un poste telescópico tiene, en el ámbito periodístico, una funcionalidad y utilidad mayores que las de un dron:
- Imagine que se encuentra en una manifestación de obreros, estudiantes o en un acto político. Filmar o grabar un vídeo de la multitud desde una posición lo bastante alta como para transmitir la idea de la verdadera magnitud de las personas presentes y del ánimo de la masa sería un elemento extra muy valioso para su reportaje.
Lástima que un dron no se pueda utilizar en estas circunstancias, porque las zonas concurridas son consideradas por ENAC de alto riesgo, e infringir la norma conlleva multas muy elevadas.
En cambio, un ligero poste telescópico, extensible hasta 3 metros y con un cabezal oscilante que permite la máxima verticalidad en la toma, ¡puede ser lo que necesita!
- Para los reportajes de interiorismo y moda, que requieren tomas aéreas o de conjunto, el uso de un multicóptero puede resultar voluminoso, a menos que el reportaje se realice en interiores grandísimos. También en este caso la versatilidad y manejabilidad de un poste como nuestro MagicPole es la mejor solución. (Para más consejos sobre cómo hacer fotos aéreas en interiores, lea este artículo anterior)
- A diferencia de un dron, un poste telescópico puede formar perfectamente parte del equipo de un reportaje o servicio fotográfico, tanto por su peso como por lo compacto que resulta para el transporte. Desde el punto de vista económico, es como elegir un nuevo objetivo o un micrófono ambiental de última generación. Y no se necesitan permisos ni certificaciones.
Lo que dijimos hace poco para hacer buenos vídeos promocionales (tiempo, montaje, música, títulos) puede aplicarse también a los reportajes y a los servicios periodísticos. Más aún si se realizan con fotos y tomas aéreas montadas con maestría.
Son cada vez más las áreas específicas del periodismo en las que una nueva perspectiva es necesaria y se convierte en algo más que una tendencia.
Hay varias maneras de correr y volar al ritmo de los tiempos. Usted, ¿cuál elegiría?