¿Cómo convertirse en fotógrafo profesional después de años como aficionado (experto)? Algunos pequeños consejos prácticos para usted.
La fotografía es una afición exigente y costosa.
A la práctica hay que sumar el estudio. Al estudio y a la práctica hay que sumar gastos nada despreciables en equipos, mantenimiento y en las novedades que llegan al mercado.
Por eso, muchos amantes de la fotografía que durante muchos años la practican por placer y por pasión querrían poder rentabilizar un poco esta actividad y todos los años de experiencia y, a veces, también de sacrificios. Pero a menudo no se sabe por dónde empezar, porque, como dijimos hace poco, ser un buen fotógrafo o una buena fotógrafa no significa automáticamente saber moverse en el mercado.
Busquemos juntos 5 ideas para empezar:
1 - "Finja" que ya es un trabajo
Trabajar no significa solo (y desde luego no de inmediato) facturar. Se trata también de una actitud que se empieza a tener poco a poco hacia lo que hasta el día anterior era solo una ambición, un interés, una afición.
Cada vez que haga una foto, piense como si la estuviera haciendo para un cliente que paga. Cada vez que alguien le pregunte si es "aficionado a la fotografía", responda que lo hace de manera profesional. Incluso la actitud de los demás cambiará.
Cuando usted mismo lo crea, será más fácil resultar creíble también para los demás, y en el mercado la credibilidad es importantísima.
2 - Puesto de trabajo
Siguiendo con la actitud y el enfoque ante las cosas y las novedades, conviene decir que si hasta ayer trabajaba en la mesita del sótano de su padre, si tenía el equipo en una estantería del dormitorio, si guardaba sus fotos en el escritorio del ordenador, junto a la carpeta "vídeos de gatitos tiernos", ahora ya no puede seguir haciéndolo.
Se trata de una cuestión de organización y de espacio mental, no solo físico.
3 - Comuníquelo con las redes sociales
Atención: no hemos escrito "comuníquelo en las redes sociales" sino CON/A TRAVÉS de las redes sociales. La red social es un complemento de medio y de modo, no de lugar. Me explico mejor: no basta con escribir en Facebook o en el propio perfil de Twitter «¡soy fotógrafo! Me he dado de alta como autónoma fotógrafa o poner profesión 'fotógrafo'» en los ajustes (entre otras cosas porque esto último ya lo hace cualquiera que tenga una réflex).
Es necesario crear páginas y cuentas de la propia actividad, vinculadas quizá a las cuentas personales pero que no sean las mismas.
Las redes sociales deben gestionarse de forma distinta según el tipo de cuenta y el sujeto que la gestiona. Si publica con constancia información sobre su actividad y sobre la fotografía en general, si comparte los contenidos de otros aficionados o fotógrafos profesionales y sigue algunos pequeños consejos más, en poco tiempo (unos meses si se pone en manos de un especialista, un par de años si lo hace usted mismo con constancia) podrá convertirse en un punto de referencia para muchos seguidores en su sector (y, por tanto, aumentar clientes y facturación).
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4 - Invierta
Vamos con la parte dolorosa: invertir dinero (porque si es un buen fotógrafo significa que en invertir tiempo ya es experto o experta). Todo amante de la fotografía sabe bien lo que significa gastar dinero en equipos, porque no es una afición de coste cero. Pero para despegar como negocio hay que invertir también en comunicación, formación y estudio de empresa.
Estudiar ya no será solo comprar libros sobre fotografía digital o analógica o manuales sobre los efectos del blanco y negro. Tendrá que hacer cursos para la microempresa o comprar manuales que hablen de ello y poner en práctica lo que dicen. Tendrá que estudiar qué son el análisis DAFO, el brainstorming, el plan de negocio, etc.
Invierta también en viajes para asistir a las ferias del sector: así podrá visitar lugares nuevos para hacer nuevas fotos y, además, establecer contactos con sus nuevos colegas.
5 - Camine 5 años por delante
¡A partir de ahora tendrá que marchar al menos 5 años por delante de los fotógrafos aficionados! Si un fotógrafo aficionado espera a que salga la última novedad de su campo para comprarla, quien trabaja y vive de la fotografía debe informarse sobre lo que estará en el mercado de su país en los próximos 3-5 años y empezar de inmediato a estudiar, conocer y comprar (si es posible) esas novedades. Los fotógrafos profesionales, por ejemplo, ya hace varios años que han tenido que informarse sobre el mundo de la dronótica y sobre cuánto y cómo evolucionarían los drones hasta volverse centrales en el mundo de la empresa fotográfica.
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Las ferias internacionales pueden ser muy útiles en esto. No se trata de videncia sino de visión de futuro, indispensable para todo tipo de empresa.