4 métodos extraños, peligrosos e increíbles con los que, no hace tanto tiempo, se fotografiaba desde las alturas
Hoy en día "fotografía aérea" es sinónimo de "dron", o al menos el dron es la primera imagen que le viene a la mente a quien habla o escucha hablar de imágenes tomadas a cierta distancia del suelo. Sin embargo, el uso generalizado en el ámbito fotográfico, además de para un uso civil más amplio, de las aeronaves pilotadas por control remoto es relativamente reciente.
Así que demos un rapidísimo salto a un pasado que parece lejanísimo pero que en realidad no lo es, y veamos 4 recursos utilizados antaño para la fotografía aérea.
1 - Nuevos aviones militares
Empecemos por el dramático y reciente paréntesis de las dos guerras mundiales, a mediados del siglo XX. Las innovaciones en aviones y cámaras fotográficas se encontraron aquí, en los campos de batalla de la guerra de trincheras. Fue en este contexto cuando los primeros aviones espía fueron equipados con cámaras de reconocimiento.
Las imágenes aéreas tomadas desde aviones en vuelo a baja altura fueron valiosísimas para las tropas aliadas durante el desembarco de Normandía.
2 - Palomas bávaras
Antes del estallido de la primera guerra, los vientos de guerra ya estaban en el aire en forma de espionaje. En 1903, el fotógrafo Schlosshotel Korenberg ideó y construyó unas cámaras fotográficas especiales para que las transportaran palomas mensajeras. Aunque cueste creerlo, no eran mucho más grandes que las modernísimas GoPro y estaban configuradas para tomar fotos automáticamente durante el vuelo de los animales. Así, las palomas bávaras recopilaron información de espionaje muy útil.
3 - Cometas
Por suerte, la necesidad humana de ver la tierra y la vida desde arriba no está ligada solo a actividades bélicas. Corría el año 1880 y George Lawrence, junto con un par de amigos y colaboradores, tuvo la idea de fijar cámaras fotográficas a unas cometas. Imagine la dificultad de hacer esas tomas, teniendo que juntar varias cometas para levantar las pesadas cámaras de entonces, y quién sabe cuántos problemas en la posproducción, al tener que pegar literalmente varias fotos para obtener una panorámica verosímil. Y todo ello en una época en la que todo era analógico y una toma fallida (o varias) hacía perder carretes enteros y proyectos. El resultado del ambicioso proyecto es esta sugestiva panorámica de San Francisco.
4 - Globos aerostáticos
En 1860, un globo aerostático con James Wallace Black a bordo sobrevoló Boston. Desde la cesta del globo, él tomó una imagen maravillosa que se conserva actualmente en su versión original en el Metropolitan Museum of Art.
Ver la tierra desde arriba es, al parecer, una necesidad atemporal, ¡que no entiende de límites en cuanto al medio!
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