Todo piloto de drones lo sabe, desde el mismo momento en que empieza a hacer volar su dron y desde que recibe el reconocimiento como Operador SAPR: esa herramienta tan delicada y fuerte a la vez, tarde o temprano tendrá que ir al "médico".
Ya sea por pequeñas reparaciones y mantenimiento extraordinario, por maniobras torpes durante los primeros vuelos o por un mantenimiento ordinario basado en el sentido común, de vez en cuando su dron tendrá que ir al servicio técnico.
Sin embargo, los pequeños siniestros que dañan el dron nunca deben llevar a situaciones peligrosas: el primer y principal compromiso del piloto de drones es que su trabajo nunca sea peligroso para cosas y personas.
Antes de entrar en la explicación de cómo evitar siniestros y verdaderos desastres con su herramienta de trabajo, empecemos dando tres indicaciones y sugerencias iniciales:
- No espere a que ocurra un siniestro: cada año lleve su dron a una revisión para comprobar hélices, estado de la batería, estabilidad del gimbal, etc., también para prever y prevenir posibles averías en vuelo.
- equípese siempre con un paracaídas adecuado a sus necesidades
- si es posible, compre el dron a empresas que también puedan encargarse de su mantenimiento ordinario y extraordinario y que, mejor aún, puedan diseñarlo y fabricarlo según sus necesidades profesionales específicas, ya que muy probablemente un operador de cine sufre siniestros distintos a los de un aparejador o un ingeniero.
Veamos ahora cómo evitar que su dron cree situaciones peligrosas.
1 - Cuidado con la batería
Si ve una lengua de fuego que viene hacia usted, no se trata del Espíritu Santo que lo busca, sino que podría ser la batería de segunda categoría que ha comprado para su dron que, como por desgracia le ha ocurrido a más de un incauto, se ha incendiado durante el vuelo.
Este es un punto en el que nunca merece la pena ahorrar. La doble batería es necesaria para los servicios y operaciones especialmente largos y muchos cometen el error de comprar una segunda batería de baja calidad y sin certificar.
Esto puede causar daños a cosas y personas, además de la pérdida total de su equipo.
2 - Terminador de vuelo: nunca sin él
Ocurrió hace poco en Pompeya, durante un vuelo autorizado en zonas de interés arqueológico: un dron salió del área de vuelo programada y del control del piloto quien, al no llevar consigo el terminador de vuelo (un gran, grandísimo error, que la ENAC no le perdonará fácilmente), perdió de vista el aparato. Este acabó en la zona urbana, precipitándose al suelo una vez agotada la batería. Por suerte nadie resultó herido, pero estas acciones no solo son peligrosas, sino que aumentan la psicosis que a veces rodea a los multicópteros, incluso a los utilizados para la protección del medio ambiente, de vidas humanas y del patrimonio cultural y ambiental.
¡Basta de verdad muy poco para no fomentar la caza de brujas! Vamos, un simple terminador de vuelo puede hacer mucho.
3 - ¡No presuma!
Para volar alto con un dron hay que volar bajo con la arrogancia y prestar mucha atención. Para trabajar bien no hay que ser solitario y conviene contar con la ayuda de un segundo piloto. Esto es necesario en todas las operaciones, sobre todo al principio de la carrera y sobre todo en las situaciones de trabajo más complejas: un copiloto ayuda a seguir con la vista el aparato mientras uno está concentrado en los mandos, por ejemplo.
4 - No desafíe al tiempo
Puede parecer banal, pero no siempre resulta fácil decirle a un cliente, quizá nuevo, que el día de rodaje se cancela o debe aplazarse porque el tiempo prevé rachas de viento o incluso tormentas. Entre otras cosas porque no todos los clientes son capaces de comprender los problemas de un vuelo en condiciones climáticas desfavorables. Si no lo entienden, con mucha calma y educación, hágaselo entender usted.
Incluso a costa de hacer firmar un documento en el que el cliente asume la responsabilidad de posibles siniestros debidos a las condiciones meteorológicas (por lo general esta medida es un elemento disuasorio que hace comprender mejor la complejidad de la situación de vuelo).
Vuele siempre con seguridad, ganará en dinero, en reputación y en nuevos clientes.